El Gato y el Niño
Es importante destacar que un gatito que parta de esta casa JAMÁS arañara o morderá con malicia, pero existe la posibilidad de en medio del juego y la emoción saque sus uñitas, o juegue a morder, los juegos con los dientes en la etapa en que parten a sus nuevas familia ya esta mas de un 90% superara y no muerden, solo apoyan los dientes, pero al tener aun sus dientes de leche estos son muy filosos y si se trata de un niño pequeño puede este tomarlo como un ataque. Por todo esto es imprescindible que supervisión de un adulto, tanto por el bienestar del gatito pues hay veces en que los niños no miden sus fuerzas, como para evitar sustos o malas interpretaciones del niño.
La relación gato-niño es algo hermoso de vivir y compartir, pues los pequeños felinos se transforman en los incondicionales amigos y confidentes, pero como adultos no debemos olvidar que a nuestros hijos debemos enseñarles el respeto por la vida, tal como les enseñamos que a otro nen@ no se le pega por que le duele, y por que puede defenderse y devolverle el golpe, lo mismo ocurre con un gatito, sea chiquito, o de cualquier edad.
Es sabido que un gato bien criado JAMÁS atacara, pero si intentara escapar o de no poder hacerlo, se defenderá con una advertencia de uñas o dientes, de no hacerlo pondría en riego su propia vida.
Por ejemplo el clásico ejemplo que niño que revolea el gato como un peluche, o lo aplasta con un almohadón u otro objeto, empujarlo de lugares altos, como por ejemplo un mueble, y otros tantos accidentes históricamente sabidos, esto es muy peligroso para el gatito, por ello el niño debe comprender que esa mascota, es una vida, un gatito niño, que hay veces que quiere jugar, y otras que quiere y sobre todo necesita descansar. que su cola no es para tironear, y que para peluches seguramente tiene muchos en su cuarto.
Si como adultos podemos educar a nuestros hijos, la etapa de gato niño o "gatito" pasa pronto, y podremos tanto nosotros como los niños de la casa, disfrutar de la compañía de nuestro gato por machismos años.
Solo se necesitan dos cosas, paciencia, y un poco de tiempo.